miércoles, 26 de mayo de 2010

PVNI (pelusillas voladoras no identificadas)

Al ser primavera, las plantas sueltan el algodoncillo ese que tanto nos gusta, ¿no? Desde la ventana vemos como pasan un huevo de ellos… y claro, el paisaje con ellos flotando… ¡es que parece magia, joder! Estás en clase con las ventanas abiertas y poco a poco van entrando y se posan sobre la gente… Lo digo en serio, ¡soy yo, o en mi clase nos hace falta muy poco para descojonarnos!

Un día me acuerdo que entró una pelusa pero gorda gorda, más gorda que un condón lleno de agua, a toda leche… y es que iba directo hacia un compañero… ¿y qué se nos ocurre? ¡Fernando, gírateeeee! Cuando se gira… ¡placaaaa! Casi lo tira de la silla y todo… el pelusón se transformó milagrosamente en 5 pelusillas flotantes… así que imaginaos.

Ah, me olvidaba… había un compañero que parecía tener un aeropuerto en su cabeza… viniesen de donde viniesen, siempre iban a por él. Vamos, que hoy lo dejamos ahí en esa silla y mañana tenemos que llamar a un pastor para que lo esquile. A partir de hoy ha pasado a llamarse “el Pelusa”.

Bueno… se que os lo habréis preguntado alguna vez, pero no poseo conocimientos suficientes para responder a esta pregunta… ¿cómo coño se mantienen flotando, si deben pesar por lo menos 2 kg? Increíble…

¿Y si patentara un producto anti-pelusa? Desde luego tendría muchos beneficios, a parte de ganar calderilla... imaginaos: te ahorrarías el dinero que el pastor cobra por barba, ¡y encima tendríamos menos competencia en el selectivo! Sí señor, todo un chollo... ahora mismo voy a preparar la fórmula.
¡Hasta luego, GRACIAS!