sábado, 29 de mayo de 2010

El Parque Antropológico

¡Hola de nuevo! ¿Qué tal? No respondan... solo era una muletilla ¬¬... en fin, a lo que iba. Cierto día me entró la curiosidad por saber qué puñetas era eso que aguantaba tan bien la pata coja del sofá y ¿sabéis lo que era? Un libro, si... pero no un libro cualquiera. Era nada más ni nada menos que un libro donde explicaban la evolución del hombre... Ni lo abrí. ¡NO! No, porque es que no. No, porque para saber que venimos del mono no hace falta buscar fósiles en Atapuerca... basta con fijarse en Tarzán o simplemente pasearse por cualquier parque en hora punta, que es cuando los nanos salen del cole.

Es algo divertido y a la vez espeluznante... ves a chavales de pocos años trepando por lugares que ni el tío del programa "desafío extremo" se atrevería a escalar. Se cuelgan de una sola pierna, chillan, tiran piedras, las hacen chocar (yo diría que son sus herramientas de caza), se persiguen unos a otros, uno se cae de lo alto del tobogán, se hace polvo... pero lo curioso es que no se da por vencido y enseguida alli arriba lo tienes de nuevo.

Otra cosa en la que me he fijado es que utilizan los columpios como lianas. Sí, eso es que cuando alcanzan una buena altura, les da por saltar y esclafarse con el suelo. No se qué especie de Homo serán esos bichos, pero sin duda yo los llamaría Homo Tontothu.

No obstante, esa no es la única especie de Homo que pasan sus ratos libres por ahí... es una especie escasa pero no por ello menos importante. Son los Homo Sexuales. Esa es la clase de Homo al que nadie se atrevería a dar la espalda, posiblemente por su extrema agresividad... pero aun no sabemos las causas exactas.

Por último, existe otra especie de Homo que sí que sale en los libros de historia, muy extendida que suelen pasarse por los parques, aunque son muy dificiles de sorprender... si quieres observarlos, tendrás que estar muy atento porque aparecen por la noche. Son los Homo Erectus, y se caracterizan por ir acompañados de una hembra y por... ser muy cariñosos. No se por qué les pondrian ese nombre, ni tampoco quiero saberlo.

No se por qué habré suspendido biología, en serio... debe ser que el profesor me tiene envidia por aportar nuevos descubrimientos antropológicos.

¡GRACIAS!