miércoles, 2 de junio de 2010

Días de verano

¡Hola! Mirando en el baúl de los recuerdos he encontrado lo que parece ser una hoja de diario escrita por mí en mis tiempos mozos. Cuantas verdades... ¿os la leo? Venga.

Martes, 14 de Agosto del 2003

Querido diario:

Malos días, son las 9:05 de la mañana, hacen unos 135ºC, quizás un grado menos en Canarias... si lo llego a saber no me visto de negro. Hoy es un día de esos en los que encender los ventiladores es como encender un soplete: te quemas.

Acabo de echar un vistazo a mí alrededor y falta más de la mitad de mis compañeros, lo que me hace pensar que tal vez hayan muerto uno por uno de deshidratación mientras venían... a mí eso no me pasará porque tengo ventaja: vengo en bici... pero viendo lo que se cuece por aquí, lo habría preferido.

1ª hora. Nos toca lengua castellana... la profesora nos está enseñando sintaxis, que es algo así como que te dan una oración y la tienes que analizar... pues va y nos pone con toda su cara: hoy hace frío. Ja, ja, ja... vamos que si nos cambiásemos ahora mismo los papeles y yo hiciera de profesor le daba a analizar: vete a freir frijoles al puerto.

Cambiando de tema, todos conocéis a Maná, ¿verdad? No me refiero al objeto que te da energía en Warcraft, si no al cantante. Me estoy acordando de su canción: es mas fácil llegar al sol que a tu corazón... ¿Ah, sí? ¡Pues hoy debe de estar muy caliente el tío!

Hoy me he dado cuenta de algo que no sabía... creía que el calor no sabía trepar... pues es mentira. Pensaba que al estar en un 3er piso se estaría más fresquito... pues ahora sólo espero que al acabar el día no tengamos que salir nadando de aquí.

El calor me está afectando, y mucho. Hace que me pregunte cosas como: ¿cómo tomarán el sol los negros?, ¿se pondrán pálidos? No se yo... ya le preguntaré a mi compañera. ¡Dios mío, un amigo acaba de usar un abanico y se ha quemado los pelillos del bigote!

Cambio de clase. Nos toca física, y la profesora nos plantea un problema en el que un chaval en una playa tiene un helado... teníamos que calcular el tiempo que tardará en derretirse. ¿¡Pero será tonto? ¡Si no te lo vas a comer fresquito dámelo a mi!

Para cuando alguien lea esto, lo más seguro es que la mancha negra que hay al lado de esta hoja no sea de aceite... si no que seré yo derretido.