viernes, 28 de mayo de 2010

Chuletas premier

¡Chuletas! Deliciosa palabra, ¿verdad? Las hay de muchas clases, colores y... usos. Todas ellas nos llenan por dentro, pero ninguna de ellas es capaz de superar a esta. ¡Os presento a la chuleta de biología...! Bueno, más bien entrecot porque ya veis el tamaño. Y es que las chuletas son como las pizzas de Telepiza... ¡el secreto está en la masa!

Recuerdo un día en clase de inglés que salió el tema del uso de chuletas en los exámenes y la profe nos preguntó si nosotros habíamos copiado alguna vez... "Pero profesora, ¡copiar es pecado!", "¡uau Santi, no sabía que fueses católico!"... no, no lo soy, por eso saco tan buenas notas.

Vale, si... alguna que otra habré hecho. ¿Por qué me miráis así? ¡Eh, eh! Que ser chuletero requiere un gran valor, coraje y tener la cabeza bien fría. Cuando un chuletero va a hacer un examen, se siente como el soldado Ryan: no sabe si saldrá de esta.

Y es que sacarla no es tan fácil como vosotros creéis, eh, que el profesor hace como que no ve nada pero cuando nota algo extraño sus ojos se mueven más rápido que el propio Lucky Luke. Después, cuando por fin la tienes debajo del examen, es automático: a los 5 min él se levanta y empieza a pasearse por la clase... y cuando por fin coge la silla para sentarse, no caigáis en la trampa, que no se sentará... hará un amago pero en cuestión milésimas de segundo lo vais a tener de nuevo paseando. Aun así, ese no es el mayor de los problemas, no... ¡lo que pasa es que se mueve con tanto sigilo por la clase que como no estés "atento a la jugada" (como dice mi querido profesor de biología), no tardarás en oír una voz detrás de tu oreja preguntando qué es eso de ahí, y es entonces cuando te viene la inspiración divina y le dices: ¡no se, ya estaba ahí cuando llegué! :'(

Si al llegar al final del examen aun no te ha pillado, enhorabuena, pero debes tener cuidado de no entregar la chuleta... sí, a un amigo mío le pasó y ¿sabéis que excusa puso? Que el examen se le había quedado pequeño :)

Todo esto en el caso de usar nuestras maravillosas chuletas, porque también es posible dar el cambiazo, que para mí es el método mas fiable y seguro, 5 estrellas euroncap, aunque los profesores ya están preparados... es el caso del profesor de filosofía (será...): nos pone un examen de una sola pregunta, que era "pon todo lo que sepas". Claro, empieza el examen y todos dejándose la muñeca mientras yo escribo el cuento de La Caperucita Roja. Al final, le cambio la hoja, le doy mi redacción (la que preparé en casa jeje), salimos todos del examen con la garantía de que sacarás un 10... pues de eso nada monada. Al día siguiente, te trae el examen corregido, y en vez de un 10 te encuentras algo como "casi, pero no". Profesor... ¿esto a qué nota equivale? "Al contenido de tu cabeza, 0".

¡Maldita sea!... ha marcado las hojas... ¡me ha pillado! Si lo llego a saber, pongo en la hoja buena: solo se que no se nada.

Seguramente, si el tiempo que invertí en hacer la chuleta lo hubiera invertido en estudiar, estas cosas no pasarían... pero al fin y al cabo se parecen mucho, porque al menos en la biblioteca de mi instituto, antes de los exámenes está llena de chuleteros mezclados con estudiantes... y si alguno no para de molestar, se escucha algo como: ¿podéis dejar de molestar?¡Estoy intentando hacerme la chuleta!

Y es que dicen que estudiar es un camino, así que copiar debe ser un atajo.

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